lunes, 13 de abril de 2009

Ana & the Rockers (A propósito del mes del niño)


Por Ana M.


A Rockers, que ahora debe llamarse Ana María y quién sabe en dónde se encuentre...

Lo recuerdo bien. Tendría unos cinco o seis años. Los reyes magos me habían traído una pequeña muñeca gateadora y yo estaba jugando con ella, cerca de las escaleras. No llevaba mucho tiempo haciéndolo cuando mi mamá se acercó y notó que no gateaba. “A ver...” Me la quitó de las manos -antes de que le diera en la torre por usarla ‘manualmente’- y la examinó. Horas después habló con mi papá y esa misma tarde los dos salieron de la casa con mi muñeca. “¿A dónde van?” “Vamos con el doctor de los juguetes”, dijo mi papá.

Regresaron hasta la noche. Yo esperaba que trajeran a mi gateadora, pero en vez de eso traían una carreola grande de color rosa y una barbie. No hice más preguntas: la verdad es que me había ido bastante bien con el cambio, je, je, je, je. Lo siguiente que recuerdo es a mí abriendo la caja de la barbie con toda la familia alrededor. Se trataba ni más ni menos que de la Barbie Rockers, una cantante exitosa que tenía su propia banda. Su ropa era rosa fluorescente y venía con un cassette con canciones del grupo. Era la onda. Su cabello era rubio y abundante y tenía unos aretes plateados enormes en forma de triángulo. Sé que hasta mi hermana me envidió, porque ella sólo tenía una Tracy vestida de novia a la que años más tarde le rompí las piernas, ja, ja, ja, ja.

Barbie era Barbie y los Rockers, en realidad, era el nombre de la banda. Sin embargo, como yo todo lo que veía en la caja de la muñeca era ‘Rockers’, terminé por bautizar a la barbie como Rockers (nunca me gustó llamarlas ‘Barbie’). El nombre fue aceptado por mi hermana y, desde entonces, Rockers se convirtió en nuestra muñeca consentida. Me pusieron el cassette una o dos veces y yo nada más veía la parte de atrás de la caja de la barbie, que traía a todos los integrantes de la banda. Observaba el saco de colores de Derek y la ropa amarilla de Dee Dee y soñaba con el día en que pudiera tenerlos a todos.

Pero recordemos que yo era muy pequeña. Más tardé en sacar a la muñeca de la caja que en perder todos sus accesorios, quitarle la gracia a su peinado y romperle el cuello. Creo que lo primero que perdí fue el micrófono. Era blanco y pequeño, ¿qué esperaban? Su top plateado fue arrastrado por la implacable escoba de mi madre y los zapatitos blancos mi hermano los guardó ‘para que no se perdieran.’ Años después no pudo darme razón de ellos y luego de una intensa búsqueda sólo hallé uno en su nave de Star Wars.

Mi padre se encargó de reparar el cuello de Rockers (malditas barbies, siempre su punto débil fue el cuello). Con un alambrito y un poco de aserrín logró volver a unirlo con su cabeza; aunque, por supuesto, no se veía muy estético que digamos. A eso hay que añadir que la pobre, después de haber tenido una abundante melena rizada, ahora sólo tenía un poco de cabello lacio. Con todo, Rockers era Rockers y para mi hermana y para mí seguía siendo lo máximo.

Pasó el tiempo. Mi hermana entró a la adolescencia; pero yo, cinco años menor que ella, seguía jugando con Rockers. Seguía poniéndole los mejores vestidos y reservándole los mejores ‘novios’, a pesar de que su cara ya se había hecho grasosa, de que se le habían borrado los labios y de que el maquillaje de los ojos se le estaba empezando a quitar. Para ese entonces, un pie se le estaba rompiendo y mi papá se preparaba para hacerle una segunda cirugía de cuello. Esta vez, Rockers terminó con un collar de alambre grueso estilo afro que mantuvo su cabeza rígida. Su pie finalmente se rompió y mi hermano lo pegó con Resistol blanco. El trabajo fue asegurado con una venda de diurex, que más o menos aguantó los baños de la barbie, je, je, je, je.

Fue como hasta los 11 ó 12 años cuando, por primera vez, dejé de ver ‘bonita’ a mi muñeca. “¿Por qué la habrán maquillado tan feo? La sombra de los ojos le llega hasta las cejas... Y morada, para acabarla. Su cara ya está bien grasosa. Yo no sé por qué siempre le reservábamos lo mejor...”

Así fue como ‘jubilé’ a Rockers. Se fue directo al cesto de juguetes viejos. Recuerdo que tuve una nueva barbie, Tracey, pero ya no jugué mucho con ella; estaba entrando a la adolescencia y sólo quería una sustituta para Rockers. Lo más gracioso es que Tracey no tenía nada en común con ella, empezando por que una era rubia y la otra, morena.

No volví a acordarme de Rockers hasta que tenía 15 años y Mattel lanzó una campaña para impulsar la donación de muñecas barbie. La idea era que tú donaras una barbie que ya no quisieras o con la que ya no jugaras. No importaba que estuviera vieja o rota; ellos la repararían y se la regalarían a una niña de escasos recursos.

Hasta la fecha todavía no puedo explicar por qué me decidí por Rockers. Cuando ingresó al cesto de juguetes viejos, tenía cierta prisa por deshacerme de ella. Pero esto era diferente. De mis cuatro barbies, Rockers era la que más necesitaba una reparación. Y creo que me emocionó la idea de que “la volvieran a la vida”. ¡Imagínense! Le restaurarían su maquillaje, tendría un pie y un cuello nuevos... Quizá hasta le pondrían su vestimenta original. Volvería a ser Rockers, la que saqué de una caja negra esa noche. Era lo justo para una muñeca que me había hecho tan feliz y a la que había dado un trato tan rudo. Ya no la vería, pero estaría contenta de saber que volverían a jugar con ella, y que sería lo máximo para otra niña, como lo fue para mí. Por otra parte, se me hacía mala onda donar una barbie a la que no quisiera. Sería como donar lo que te sobra. Se trataba de hacer un verdadero sacrificio, ¿y qué mejor sacrificio que donar a tu muñeca más querida?

Preparé a Rockers para el gran día. La bañé, le hice trencitas para que se le enchinara el cabello y le puse lo que me quedaba de su vestuario original: el saco rosa fluorescente con puntitos plateados y una blusa del mismo color que estaba incluida en sus accesorios. No pude hallar el mallón rosa, pero encontré un pantalón negro que combinaba bastante bien. Cuando terminé de arreglarla, me pareció que se veía muy bonita y sentí tristeza. Mi madre me dijo que nadie me obligaba a donarla, pero yo ya estaba decidida.

“Hola. ¿Aquí puedo donar mi barbie?” “Sí, claro.” Saqué a Rockers de una bolsa de plástico y se la entregué a la empleada del autoservicio. “¿Es original?”, preguntó otra que estaba cerca. “Sí, sí es original”, respondió. ¡Por supuesto que era original! ¿Qué acaso alguien había tenido el descaro de donar una barbie pirata? Ya ni la arman. La empleada sacó unas hojas. “¿Cómo te llamas?” “Ana María Muñoz.” “Bueno, Ana María, esta muñeca será reparada y cuando esté restaurada llevará tu nombre; así, la niña que la reciba sabrá que tú se la regalaste.” ¿Qué? No, no... La muñeca se llama Rockers. No puede ponerle mi nombre, a mí no me gusta mi nombre... Usted no sabe, la muñeca tiene que llamarse Rockers porque es una Barbie Rockers. Véale la blusa, el saco... No me importa que la niña no sepa cómo me llamo; déjele a la muñeca el nombre de Rockers, es todo lo que le pido.

No me atreví a decirle a la empleada que estaba en desacuerdo con que la muñeca se llamara como yo. Después de todo, ‘Rockers’ ni siquiera era un nombre adecuado para una muñeca. Quizá la niña se lo hubiera cambiado. Quizá nunca hubiera sabido pronunciarlo. Recuerdo que siempre andaba batallando con mis amigas de la primaria... “¿Cómo se llama?” “Rockers.” “¿Cómo?” “Rockers.” “Es ‘Rocker’ ¿no?” “No, ‘Rockers’.” “Bueno, Ana que maneje a su muñeca Rockets.” “Es ‘Rockers’.” “Por eso, ‘Rockets’.”



“¿Te das cuenta de que ya no hacen juguetes como los que nosotras teníamos?”, me comentaba Hanzel, hace unos días. “Sí, es verdad. Ahora, todos tienen que ‘hacer algo’.” “Exacto. Antes, dejaban más que tú imaginaras, no que ahora... Oye, Ana, ¿y tú recuerdas, así, un juguete que te haya gustado mucho?” “Bueno, hubo varios... Tenía una barbie... Me la trajeron cuando tenía cinco o seis años. Me acuerdo que le puse ‘Rockers’ porque eran ‘Barbie y los Rockers’...” “¿Era la que venía con un cassette?” “Sí, exacto...” “¡Yo también la tenía! Me acuerdo de su canción: ‘We’re Barbie...” “...and the Rockers.’ Ja, ja, ja, ja. Sí, sí... ésa era...” “Órale, qué chido. Yo ya ni me acuerdo dónde quedó el cassette.” “Yo todavía lo tengo.” “¿En serio? Deberíamos buscar en YouTube ‘Barbie y los Rockers’.” “Oye, qué buena idea...”

A la mañana siguiente, en el trabajo, luego de terminar mis primeras labores, me metí a YouTube y tecleé ‘Barbie Rockers.’ Tenía curiosidad por saber qué aparecería. ¡Cuál no sería mi emoción al encontrarme con el comercial original de la barbie! Sentí mucha nostalgia. Ahí estaba mi muñeca, junto con Diva, Dana, Derek y Dee Dee. De fondo estaba la canción que Hanzel y yo cantamos y que venía en el cassette. Además, encontré la canción completa y caricaturas. Estaba tan emocionada, que busqué textos e imágenes. Me sorprendió lo que encontré.

A mediados de los 80's, una serie de dibujos animados capta la atención de la mayoría de las niñas: Jem and The Holograms. Esta serie vendría acompañada de una línea de productos, entre ellos una línea de dolls. Barbie, la muñeca más famosa del mundo, se ve afectada por la competencia y los ejecutivos deciden dar la pelea lanzando una línea temática musical. Barbie and The Rockers salen al mercado. Barbie, acompañada de Diva, Dee Dee, Dana, Derek y más tarde Ken, componían una banda de rock con un look muy de la década. Órale... ahora comprendo el porqué de la sombra morada hasta la ceja.

Esta línea comprendía también outfits, un cassette con música de la supuesta banda, accesorios como el escenario y posteriormente dos películas. Después del primer lanzamiento, vendrían las muñecas que podían hacer ciertos movimientos, como si estuvieran bailando. Changos... De eso nunca me enteré. Con razón encontré fotos de muñecas que no eran iguales a la mía. Decían ‘Dancing action’.

La última edición sería The Sensations, motivada por la película, en donde Barbie and The Rockers viajan en el tiempo a los años 60's y forman allí una nueva banda, pero con el look de esta otra época. Barbie and The Rockers, a pesar de la gran competencia con Jem and The Holograms, logró posicionarse en el mercado y mantenerse como icono para los coleccionistas Barbie.

En el 2009, con motivo de los 50 años de Barbie, una reproducción de Barbie Rockers saldrá a la venta en la línea Barbie Collectors. La muñeca vendrá acompañada de un outfit extra que también es la reproducción de uno original...

Estaba asombrada. La Barbie Rockers, en realidad, no había pasado tan inadvertida. Cuando leí el último párrafo, me brillaron los ojos. ¡Imagínense! Poder adquirir una copia exacta de la Barbie Rockers original, de los años 80. Poder volver a comprar MI Barbie Rockers. Esta vez podría conservarla intacta, con su maquillaje ochentero, con toda su ropa y sus accesorios... con su cuello y su pie. Pero, afrontémoslo, es un sueño guajiro. La muñeca sólo debe estar a la venta en Estados Unidos y debe costar una fortuna. Además, me da flojera y cierta desconfianza meterme a MercadoLibre para checar si la tienen y si me la venden... pero les aseguro que si la veo en alguna tienda y puedo pagarla, la compro.

De haber sabido que era tan importante, quizá no hubiera donado a mi Rockers; pero no me arrepiento de haber hecho una buena obra. Le puse sus prendas originales con la esperanza de que alguien la reconociera y la restaurara como lo que era: una Barbie Rockers. Sin embargo, ahora que sé que sólo sacaron una copia para los coleccionistas, creo que a mi pobre muñeca le fue bien si le arreglaron el pie y el cuello y le pusieron un vestido original de Barbie.

Sólo espero que la hayan restaurado y que ahora esté haciendo feliz a una niña. Eso era lo que quería para ella. Me daría mucho coraje que, después de haber vivido toda una historia a mi lado, haya terminado en la basura...

viernes, 3 de abril de 2009

Sueños chiapanecos
Goodbye


¿Quién lo iba a decir? Me visitaste en sueños, hablábamos por teléfono y ofrecías disculpas, decías estar consciente del dolor que me causaste, no tuviste reparo alguno en decir “lo siento”, sin embargo, a ese conjunto de palabras siguieron otras que para ser sincera no esperaba “lo siento, siento haberte lastimado, pero no podemos regresar a lo mismo”… Wow. A estas alturas del partido me percato de cuánto significó una persona en mi vida y de cuanto lo quería, pero me doy cuenta que no puedo seguir en lo mismo, que la vida es constante movimiento

¡Qué más yo quisiera que las cosas con él hubiesen resultado de manera diferente!…pero no es así, es lo que es, no se dio, no era como lo dice aquella canción de placebo que tanto nos gustaba y que yo llegué a considerar el relato de lo que él me hacía sentir “It’s in the water baby, it’s in your frequency… it’s in between you and me” (Post blue, Placebo)

Qué más yo quisiera que nunca me hubiera lastimado en la medida en que lo hizo, que siguiera “a mi lado”. Extraño recibir esos mensajes y las llamadas en dónde me relataba sus días de escuela, extraño trabajar con él en sus proyectos escolares, extraño su frase “Así es”, extraño platicar con él por horas y que me llamara “Miss Molko”, pero el punto es que de nada sirve estar recordando tantas cosas ya que es algo que no puede conducir a nada bueno, podría seguir relatando cuanto me gustaba y podría escribir por toda la eternidad relatos de cómo me dolió que no fuera quién yo esperaba, creo que jamás me cansaría de relatar la historia y revelar detalles… pero debe haber un “hasta aquí”, ¡porque ya no está!, porque hace dos años no está y porque el tiempo no está congelado y no debe estarlo. Quiero agradecer a la gente que me ha escuchado tantas veces, a los que siempre me echaron porras con respecto a esta situación, a los que sé que en algún momento llegaron a pensar “Por amor de Dios, ya cambia de tema”.

Creo que ya debo dejarlo ir de una vez por todas, creo que debo hacer las pases con ese fantasma, soltarle la mano, darle la bendición y desearle lo mejor que haya en esta vida. Me causó mal y yo contribuí en mucho al no poner un alto, tiendo a extrañar las cosas buenas y olvidar las jaladas que hizo y tampoco es justo, ya no es sano tomar posturas, interpretar, decir si fue bueno o malo, fue lo que fue y es lo que es. Se dijo lo que se dijo y se actuó como se actuó, no hay de otra y de nada sirve tratar de entenderlo porque es un maldito circulo vicioso que nunca termina.

Creo que hay que buscar esa paz, intentar no hablar más del asunto, estoy consciente de que no lo puedo borrar así por así, pero tampoco es sano y cuerdo mantener el dedo en la herida, lo mejor es simplemente aprender a decir adiós y no nada más a la persona sino a su recuerdo, al fantasma a todo lo que significó y pues. Go ahead!, la vida sigue con o sin chiapaneco.

Espero que esta experiencia les pueda brindar algo, traten de recuperar lo bueno, de aprender y extraer lo positivo, nadie dijo que fuera fácil, pero así como yo lo quiero dejar ir, te recomiendo a ti amigo lector que como bien dice una canción de The killers “Open the door, don’t let it sting” (The killers, Read my mind), que dejes ir al “chiapaneco” de tu historia, que le des la bendición, le desees lo mejor y sigas adelante.

jueves, 2 de abril de 2009

Let me be (with you)

Antes que nada quisiera agradecer a mi gran amiga One.Of.A.Kind el haberme invitado a ser parte de este proyecto. Y bueno falta mas que presentarme: Soy un Arquitecto con alma de escritor wannabe que disque trae la pasion desde la secundaria y una de mis influencias ha sido Xavier Velasco, me gustaria escribir tan acidamente como lo hace Xavi pero, como ya escribi, solo soy wannabe... espero que mis debrayes les sean de su agrado y pues, por falta de tiempo, empezare "transplantando" algunos escritos de mi myspace... un saludo a todos y de nuevo gracias Hanz... y no amiga, no es proyeccion por lo que ultimamente he vivido jajajaja.
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¿Por qué me siento como me siento? Mi cabeza da vueltas y a estas horas de la noche ya ni siquiera sé lo que estoy pensando… veo pasar las luces naranja que alumbran mi camino lentas y tenues, hipnotizandome y haciendome perder a ratos la noción… pareciera que la madrugada y sus locos angelitos me traen paz pero, me sigo sintiendo intranquilo, euforico, enojado. El momentáneo recuerdo de tu cara me hace sentir decaído… ¿Por qué eres así conmigo? A estas horas del partido deberíamos de tener hasta hijos… pero no, ahí estoy soportándote, aguantándote y cuidándote de todo mal terrenal… ni siquiera comprendo porque hago tal cosa… en un semaforo en rojo recuerdo mi estado y me empujo de regreso a la tierra... manejo con cuidado, no sé cuantas copas he tomado ni que tan bien estoy en realidad…en lugar de pensar en eso detenidamente, pienso que preferiría mil veces el que vinieras dormida en el asiento del copiloto, pero solo viene tu fantasma recargado en mi hombro mirando la noche pasar, tranquila, como casi nunca estás.

Sigo sin entender tanto deseo, tanto inalcanzable. Mi cabeza arde de celos, mi corazón de sentimientos agridulces, que hace mucho no sentía por alguien y por los que me empiezo a odiar. Es que ni siquiera sé si te merezcas este cruel y dominante deseo que siento por tí. Detengo el auto un minuto porque ya ni manejar puedo. Maldita cruda temprana, ojalá estuviera más cerca de casa, pero me falta recorrer media ciudad. Me he estacionado en una calle oscura, apago el motor del auto y todas las luces para camuflajearme con la ciudad y por la incongruencia de mi estado, prendo el radio junto con mi penúltimo cigarro para darme a notar.

Siento unas ganas terribles de llorar, pero como todo buen machito criado en el DF me aguanto la vomitada de sentimientos… para colmo toda canción afecta mi absurdo sentimiento "What if I say I'm not like the others? What if I say I'm not just another one of your plays? You're the pretender What if I say that I'll never surrender?*... ¡puta madre! ¿para que aprendí Inglés?" Me recuesto un poco mientras la cabeza me sigue tumbando –bum bum bum – como taladro en la frente. Las nauseas por la falta de alcohol de la diversión y del ruido me empiezan a pegar, abro la puerta del coche, saco todo el licor de mis entrañas de una sentada, me arde como fuego la garganta, sonrió y pienso: "¿Hace cuanto tiempo que no me ponía así? Ya tiene rato, pinche Gerardo deberías de controlarte... ya no eres el morrito de hace años… tu tampoco Loquita… ¿porque demonios te sigues comportando así? Echándome en cara que no entro en tu diversión ni en tus perversiones… ¡me lleva la chingada! ¡¿Por qué me haces esto?!"

Pasa mi repentino enojo por recordarte y regresan mis nauseas… siento que saco no solo lo que queda del vodka, cerveza y tequila, sino lo que siento por tí y lo malo que me provoca el quererte como si fueras lo mas puro siendo lo contrario. Me siento mejor, arranco el carro y sigo mi camino… minutos despues me regresa el coraje y acelero a fondo; tu sonrisita cínica me pica el orgullo y sin darme cuenta empiezo a acelerar en mi recta favorita del segundo piso… freno freneticamente justo para agarrar bien la curva delante de mi... "Por poco y eres el primero que despega de aquí y aterriza en la azotea de doña Chona, cabrón"... me tranquilizo de nuevo, manejo despacio al ver las lucesitas azulgrana de una patrulla mas adelante y empiezo a pensarte de nuevo, a distraerme con el recuerdo de tu aliento, una combinación entre perfume dulce y vino corriente que es estridentemente apetesible en tí.

Ya no quiero pensar, pero pensar en ti loquita, aunque librarme de ti es más difícil que librarse del trabajo diario, del clima erratico, de la "crisis" o del narcotráfico y sus ejecuciones. Ya sé que mañana regresarás a contarme tus aventuras, seguramente presumiéndome que te la pasaste increíble con "y" o con "z", pero que te sientes vacía… ¿no te has dado cuenta que ese vacío lo llenas conmigo? ¡Vamos ogete! Sácate la idea de que me quieres... ni me lo digas... no me engañes con eso para sacar tus traumas conmigo, deja buscar mi hombro… pero, como siempre... a pesar de todo... te escucho y te abrazo porque de nuevo te han usado y de nuevo me has usado y no sé porque caigo en tus dulces ojos que de dulces no tienen nada, escucho tu tierna voz repleta de groserías contra el güey de anoche y tranquilizo tu enojo de mujer lastimada por el desamor del delicioso sexo… aún sabiendo que me haces daño con cada cosa nueva de cada día, con cada salida y cada desvelada, caigo redondito y te imagino conmigo. Valiente protector te has conseguido, que ni siquiera se puede proteger de ti, que se pierde en tus desvarios semanales y en tus aventuras fallidas de las cuales por lo menos una vez quisiera ser el malvado protagonista.

Y es que sigues haciéndome creer que necesitas de mi, que necesitas de mi inútil abrazo y mi tierno beso en la mejilla y tal vez sea cierto… pero ahorita quiero llegar a casa, quiero evitar todo contacto, fumarme mi ultimo cigarro y después dormir y soñar con los diablitos al son de: "soy un angelito, de esos que pecan una y mil veces, de esos que dicen despacito, esta noche me merece"** Desearia por lo menos no pensar en lo que estés haciendo en estos momentos, encerrada en esa rica pelea que deseo tener contigo y que se que te estas hechando con otro más afortunado que yo; eso ultimo como que me agranda los celos y me returce las visceras, que ya estan cansadas de retorcerse por ti.

Después de una teletransportación y con el carro intacto detro de mi garaje, llego a casa, veo las estrellas y lo acepto… no me puedo deshacer de ti… pero ojalá, ojalá me dejes ser mañana, deseo con tantas ganas verte y no verte, desaparecer entre los "cubiles" de la oficina e ignorarte sino por lo menos que me dejaras decirte: "Let me be my dear, let me be, suéltame y déjame ir, porque sino no te soltaré yo a ti, y aunque pierda tus besos fríos y tus necesidades, necesito que me dejes ser… tuyo al fin".

lunes, 23 de marzo de 2009

Feeling Like “Wrong”
Por: .One.of.a.kind.


¿Alguna vez han tenido un día en que simplemente sienten que todo anda equivocado?, no sé cómo describirlo, cómo si todo anduviera “patas pá arriba”…como bien diría mi madre.

Quizá la sensación más desagradable que se experimenta, es la falta de pertenencia, el saberte ajeno a un lugar o incluso a las personas que te rodean, en que los proyectos se asemejan a fantasmas: si bien los tenemos presentes no están completamente materializados, son como hologramas, a veces se ven muy nítidamente, pero es cuestión que muevas la imagen un poco para que se distorsionen o bien te sea imposible verlos, y no es que me guste estar de pesimista, es sólo que así me siento en este momento.


Los cambios, nunca me han sido tan fáciles de asimilar, quizá se deba a una tradición de sobreprotección familiar en que la cual los padres están siempre detrás, y eso a la larga nos hace “conchas”, “dependientes”, sabemos y damos por hecho que ahí están…pero luego te cae el veinte, que más que el veinte es una cubetada de agua fría, ¡¡¡¡qué digo fría: helada!!!!, te das cuenta que debes moverte, que no siempre te puedes quedar en el mismo lugar, que la vida no es estática y que comienzan a pesar los años, uno se siente tal cual piedra, y lo único que sé es que por ahí no va la onda.

Creo que lo más difícil de enfrentar es el miedo, es el primer paso el que más cuesta, armarte de valor y hacerte a la idea que no es que quieras, sino que debes hacerlo: integrarte, trabajar, comenzar a moverte, a valerte por ti mismo, darte cuenta que tienes dos manos, piernas y un cerebro que debes poner a carburar para enfrentarte a esto que se llama vida.

En cuestiones de amor…ni qué decir, todavía quedan restos de una dolorosa experiencia, todavía de vez en cuando dejo rodar alguna lágrima en honor a su recuerdo, en honor a lo poco que fue y a la nada que se concreto, ya no es tan difícil como antes, pero algo seguro es que las cicatrices duelen…además de eso, quiero que este sea mi momento, sin rayar en el egoísmo, quiero construir proyectos para mí, siempre he velado por intereses ajenos, ¿pero en donde demonios me he dejado como persona?, estuve dispuesta a irme a Chiapas, a comenzar una vida allá, quizás no era un proyecto sólido, pero de lo que siempre estuve completamente segura, era que sería capaz de hacerlo en dado que la oportunidad se presentara.

Y aquí estoy hoy, tratando de respirar un poco, de sacudirme la pereza, tratando de lidiar con mis padres, sobre todo con mi padre, con quien de un tiempo para acá he tenido ciertos roces y fricciones, por su idea de “yo mando, tú obedeces” “yo siempre tengo la razón” “yo, yo, yo”.

Por el eterno estrés generado de conflictos familiares, por la ausencia de una amigo que nunca fue amigo, por lo difícil que parece alcanzar los sueños, por todo ello, me siento como bien lo describe la canción de Depeche Mode “Wrong”, a veces una canción puede describir tan bien nuestro sentir, y es precisamente el sentir que todo anda mal, pero con fuerza no con la voz débil, es estar harto de ese estado…Dentro de todo esto debo admitir que no quiero quitar el dedo del renglón, que quiero mantenerme en la lucha por las cosas y los sueños que quiero conseguir, canto la canción a todo pulmón, con la mera finalidad de sacarlo y a la vez de decir “basta” quiero hacer catarsis. Definitivamente la música te da una “terapeada” increíble.

En fin, gracias a todos aquellos que se toman el debido tiempo para leer estas líneas que con gusto comparto, no es fácil decirlo, ni sacarlo, pero dentro de todo hay que seguir adelante y echarle muchas ganas, a final de cuentas de esto se trata la vida, de constantes cambios subidas y bajadas, hay que mirar “pá’ lante”.

domingo, 22 de marzo de 2009

Rota

Todo empezó con una llamada. Mi entonces esposa (así la consideraba) dijo que se sentía lo suficientemente sola allá, sin mí, como para seguir estando en una relación de lejos. Lloré, y lloré mucho. Me sentí tan extraña, tan fuera de la realidad, que sólo se lo conté a un puñado de personas, y de hecho en casa sólo lo sabe mi madre... Es difícil pasear la patetividad ante mucha gente. He aquí la lista de lo que he hecho desde entonces:

* Salir a correr por las mañanas: el único alivio verdadero para mi alma


* Escuchar los discos de Tegan and Sara, hasta que me sale sangre por las orejas


* Poner mi alma al descubierto en el estúpido Chismógrafo Oficial de la Federación; el Hi-5


* Llorar como nenita


* Aprenderme la letra de las canciones de Tegan and Sara que aún no domino


* Atormentarme leyendo O cobrador, de Rubem Fonseca (gracias, Miguel)


* Practicar mi listening en You-Tube hasta insanas horas de la madrugada (pretexto barato para ver videos de Tegan and Sara hasta que me sale sangre por los ojos)


* Golpear mi pera de boxeo


* Salir a correr por las tarde si no lo hice en la mañana


* Transcribir las entrevistas y testimonios que gente muy amable me ha dado


* Golpear mi cama con un bate (maldita, estúpida cama más grande de lo que la necesito!!!!)


* Comer mandarinas y naranjas a pesar de mi creciente problema de reflujo, simplemente por mi inevitable adicción a la vitamina C


* Torturarme escuchando mi canción del momento: The Con, que dice en una parte: I’m home now and coming around, I’m coming around! En español sería: Estoy en casa, he regresado, he regresado!!!! Luego, mi mente enferma construye una versión alterna de la letra: If you would Only let me be home now, and come around!!! It est: Si tan solo me permitieras estar en casa y regresar!!!!! FUCK, I’M SO PATHETIC!!!!


* Entregarme a los dulces brazos de…


* Pensar en hacer cosas lindas


* Escribir en inglés mi tristeza (y, cuando me sale, en español)


* Llamarle a mi no-ex (así la he nombrado) de cuando en cuando


* Volverle a marcar


* Escuchar “Back in your head” tres mil veces al día


* Practicar más y más mi listening


* Citarme con chicas lindas


* Dar gracias a Dios que ya no fumo y nadie ha puesto heroína cerca de mí


* Sí, dije: “citarme con chicas lindas”, ¿porqué demonios no? Socializo y conozco gente


* Love you… you were all mine… Love me… I was yours, right? I was yours, right? Call me… Fragmento de nineteen, rola de T.R.Q.


* Descubrir el significado de: all eyes are on me now, quizá, sin pretenderlo


*Escribir entradas como esta en todos los medios cibernéticos en que publico

Así pues, como diría Ximena Sariñana: qué mediocre!!!!!!!!!

jueves, 19 de marzo de 2009

Bienvenida

Hola a todos!!!!,

Les extiendo la más cordial bienvenida al blog de Aletheia..."periodísmo sin inhibiciones".


¿Qué demonios es Aletheia?

Todo comenzó como un proyecto académico en la materia de Géneros Periodísticos III, cuando en conjunto con un grupo de amigos, cariñosamente apodados "Ñoños del mal", decimos crear Aletheia... nombre que retomamos del libro Arte y Poesía de Martin Heidegger, que significa "sacar a la luz".

Eso es precisamente Aletheia, un espacio para que "saques a la luz" tantas ideas, reflexiones, pensamientos, reseñas, ensayos y escritos que quieras compartir con nosotros. Cada persona es un mundo posible, lleno de historias y una trayectoria tan enriquecida de experiencias y vivencias de todo tipo, lo mejor es poder compartirlo y qué mejor manera que por medio de este blog.

Amigos, les doy la bienvenida y ojalá que retomemos ese espacio tan chido que nos permitía Aletheia. !!!!A escribir se ha dicho!!!!!.